Ahora que Opel y Citroën pertenecen al grupo Stellantis, no es extraño que compartan tecnologías, plataformas e incluso modelos. Así, el Opel Rocks es en realidad un Citroën Ami y el nuevo Frontera también comparte genes con el C3 Aircross de Citroën. Pero ¿sabías que hace cien años ya existía un Opel inspirado en un Citroën?
Después de que André Citroën sustituyera el Type A por el B2 en la primavera de 1921, un año más tarde añadió un segundo modelo a la gama: el compacto 5HP. Este modelo fue un éxito, no solo por su precio asequible, sino también gracias a la astuta estrategia de marketing de André Citroën, dirigida específicamente a las compradoras. El 5HP pronto recibió el apodo de P’tit Citron (pequeño limoncito) por el color amarillo con el que se entregaban muchas unidades.
Opel esperaba que un modelo similar también pudiera triunfar en Alemania y, en 1924, presentó el 4 PS. Por el color verde de su carrocería, el modelo recibió el apodo de Laubfrosch, es decir, rana arborícola. El 4 PS fue el primer automóvil alemán fabricado en una cadena de montaje, un método que Opel había tomado de Citroën. Y había más similitudes. No solo la carrocería se parecía muchísimo a la del 5 HP de Citroën, sino que la tecnología también parecía copiada de su rival francés. La distancia entre ejes era exactamente la misma y, bajo el capó del Opel, había, al igual que en el Citroën, un pequeño motor de cuatro cilindros con válvulas laterales y refrigeración por agua. Solo difería la cilindrada.
Citroën demandó a Opel por plagio y, finalmente, el caso llegó a los tribunales. Curiosamente, ¡el fallo no favoreció a Citroën, sino a Opel! El 25 de junio de 1927, un tribunal alemán dictaminó que, efectivamente, había similitudes llamativas entre ambos modelos, pero que no se podía demostrar que Opel hubiera copiado el 5HP de Citroën, ya que también había diferencias. Por ejemplo, se mencionó la forma del radiador. Así que Opel pudo seguir fabricando el Laubfrosch. Sin embargo, desde entonces, en alemán, «Dasselbe un Grün» (lo mismo, pero en verde) es una expresión conocida para indicar que, en realidad, algo no es nada diferente.